Es lo que muchas personas dicen a menudo fascinados por la magia y el reconocimiento dado por la televisión, el cine o el teatro. Sin embargo, no saben que ser actor es algo que va mucho más allá de memorizar un texto, hacer caras y tener cuerpos esculturales o caras bonitas. Ser actor, no sólo es tomar un curso vacacional para que nos enseñen la risa 32 o la postura 45 y cómo impostar la voz. Mucho menos es vestir a la moda y estrambóticamente o quizá ir a los bares más prestigiosos de la ciudad.
¡No te engañes, la cáscara no es el néctar de la fruta!
Entonces, ¿qué es ser actor?
Entonces, ¿qué es ser actor?
Bueno, francamente yo no tengo la respuesta correcta. Personalmente, creo que es algo que tendrás que ir buscando poco a poco, según los ideales que tengas. Sin embargo, lo que si te puedo decir es que… ser actor o actriz es un aprendizaje diario, es un trabajo de observación constante, es algo que haces desde que vas a dormir, mientras sueñas, cuando despiertas, cuando vives, cuando imaginas, cuando odias, cuando amas, cuando registras cada emoción propia y ajena, cuando encuentras movimientos propios de un asesino o de un amante, en los animales, en plantas, en el otro. Ser actor es una carrera que estudias de por vida y no te brinda un cartón para colgar a la pared.
¡Actuar, no sólo es una profesión sino una filosofía de vida!
Préstale tu cuerpo al personaje que está saliendo de ti, préstale también tus emociones e incluso tu voz. Deja que tu creación interna cobre vida y no lo detengas, préstale todos los elementos que consideres puede necesitar e incluso explora nuevas cosas que lo puedan fortalecer. Deja que tu creación sea única, deja que viva a tal punto que sus palabras y movimientos sean tan reales como tú y cuando llegues a ese punto, no actúes, sólo vive y deja vivir al personaje.
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@LuisNova
Comunicador Social - Periodista
Actor y Locutor